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Kakariki cuidados & información | Cyanoramphus

¿Estás pensando en añadir un periquito kakariki a tu familia? ¡Buena elección! Estos encantadores nativos de Nueva Zelanda pueden ser unas mascotas fantásticas y sociables. Pero, ¿qué necesita un kakariki para prosperar?

¡Sigue leyendo para saber todo lo que necesitas sobre cómo cuidar un kakariki y mantener a estos loritos felices y sanos!

Nombres (común, científico) Kakariki, perico maorí, Cyanoramphus
Hábitat natural Nueva Zelanda, principalmente zonas forestales de las islas
Tamaño de los adultos Hasta 28 cm y peso hasta 100 gramos
Duración de la vida Hasta 20 años
Nível de ruido Medio – bajo

Kakariki: Apareciencia

“Kakariki” (o Kākāriki, correctamente deletreado) es un nombre maorí que significa “loro pequeño” y se refiere a tres especies de periquitos del género Cyanoramphus. Una de estas especies es popular como mascota.

Cyanoramphus novaezelandiae (perico maorí cabecirrojo)

Este kakariki se conoce popularmente como el periquito maorí cabecirrojo y es la especie que encontrarás en tu tienda local de mascotas. Es naturalmente un pájaro verde con plumas de vuelo azules, así como una corona y motas de ojos rojas. Sin embargo, la crianza selectiva en cautividad ha dado lugar a un montón de variantes de color diferentes.

Algunas de las variaciones de color de los pericos novaezelandiae que puedes encontrar son, entre otras las siguientes:

  • Amarillo (con o sin corona)
  • Amarillo y verde moteado
  • Azul (con la corona de color crema)
  • Canela (azulado con verde-marrón)
  • Canela con azul manchado (pío)
  • Crema (sin corona)
  • Nebuloso (azul agrisado oscuro)

Esta especie alcanza un tamaño máximo de hasta 28 cm y un peso máximo de 100 gramos (aunque la mayoría de los ejemplares pesan un poco menos).

Cyanoramphus auriceps (perico maorí cabecigualdo)

El periquito maorí cabecigualdo es de color verde como el resto de su género, excepto la corona amarilla y una mancha roja sobre el pico. Salvo en los zoológicos, no se suele mantener en cautividad.

Esta especie alcanza unos 23 cm de longitud y pesa hasta 50 gramos.

Cyanoramphus malherbi (perico maorí montano)

El periquito maorí montano es de color verde, al igual que las demás especies del género. Como su primo C. auriceps, tiene la coronilla amarilla, aunque se distingue por la mancha naranja que tiene sobre el pico. El tamaño y peso de las dos especies son casi idénticos.

No encontrarás a Cyanoramphus malherbi en tu tienda de mascotas local, ya que por desgracia se encuentra en grave peligro de extinción. Según la UICN, en 2018 no había más que unos 250 especímenes adultos.

Otros kakarikis

  • Cyanoramphus forbesi: verde con la corona amarilla y la frente roja
  • Cyanoramphus unicolor: el miembro más grande del género, casi completamente verde
  • Cyanoramphus hochstetteri: verde con la frente roja
  • Cyanoramphus saisseti: verde con una corona roja
  • Cyanoramphus cookii: verde con una corona roja

Lamentablemente, tres especies se consideran ahora extintas – sobre todo por la introducción de los depredadores invasores como los gatos y los armiños:

  • Cyanoramphus zealandicus
  • Cyanoramphus ulietanus
  • Cyanoramphus erythrotis

¿Lo sabías? No olvides que los loros adolescentes no siempre tienen el mismo aspecto que los adultos. Por ejemplo, los kakarikis jóvenes pueden carecer de la corona colorida en la cabeza.

Periquito kakariki en un sombrero.

Kakariki: Hábitat natural

Todos los kakarikis se encuentran de forma natural en Nueva Zelanda. Solían aparecer en las dos islas principales, pero en la actualidad se limitan en gran medida a las islas de la costa y a unos pocos hábitats muy limitados del continente.

Según la UICN, C. Novaezelandiae (periquito maorí cabecirrojo) es el más común, con unos 35.000 especímenes adultos restantes. Sus problemas se deben principalmente a la introducción los depredadores no nativos. La pérdida del hábitat y la introducción de la enfermedad del pico y la pluma del loro también son han tenido un gran impacto.

En la naturaleza, los kakarikis se encuentran sobre todo en distintos tipos de hábitat boscosos, como los hayedos. El periquito maorí cabecirrojo también aparece a veces en los matorrales y praderas, y se sabe que pasa más tiempo buscando comida en el suelo que las otras especies.

Kakariki: Dieta

Dieta silvestre

Los kakarikis pueden comer una variedad de alimentos diferentes, dependiendo de lo que esté disponible en su hábitat natural en el momento. Sus hábitos alimentarios pueden variar un poco entre especies; un estudio de 1998 señaló, por ejemplo, que a los kakariki de corona amarilla de Little Barrier Island les gustaban mucho más los insectos que a sus primos de corona roja.

En general, los alimentos favoritos de los kakarikis silvestres son las semillas, las flores, las frutas, las hojas y los brotes de las hojas.

Dieta doméstica

Si podemos concluir algo de lo anterior sobre cómo debes alimentar a tu kakariki mascota, es que la variedad es la clave. El perico maorí cabecirrojo, que es prácticamente la única especie doméstica, naturalmente come todo tipo de alimentos.

Puedes alimentar a tu kakariki con una mezcla de lo siguiente:

  • Gránulos de alta calidad para loros (como alimento básico)
  • Verduras frescas y hortalizas
  • Mezcla de semillas de alta calidad (ocasionalmente)
  • Frutas frescas (de vez en cuando; tienen un alto contenido de azúcar)
  • Granos cocidos como el arroz, la pasta integral, la quinoa etc
  • Las flores sin pesticidas, las ramas de los árboles con hojas y brotes, ciertas hierbas y más

Además, tu kakariki debe tener siempre acceso al agua fresca, preferiblemente de varias fuentes. Un hueso de sepia o un bloque de calcio pueden ayudar a proporcionarle el calcio que necesita para el crecimiento sano de sus huesos y plumas.

Loro kakariki amarillo comiendo una fresa.

Kakariki: Jaula & decoraciones

La jaula

Si quieres tener un kakariki como mascota, es importante que le des a tu amigo emplumado mucho espacio para estirar las alas. El tamaño de la jaula dependerá del tiempo que pase en ella – puedes optar por una más pequeña si tu pájaro suele estar fuera – pero siempre es una buena idea elegir la más amplia posible.

Una jaula más larga se considera mejor que una más alta, porque los loros no utilizan realmente el espacio vertical. Algo de unos 60 x 45 x 45 cm está bien para un kakariki que pase mucho tiempo libre. Si el pájaro va a pasar la mayor parte del tiempo dentro de su jaula, es una buena idea elegir una pajarera de al menos el doble de ese tamaño.

Los kakariki son pájaros muy activos que necesitan espacio para volar, trepar y moverse.

Decoraciones

Recuerda: no puedes meter a tu kakariki en una jaula vacía y listo. Los loros son muy inteligentes y necesitan mucha estimulación mental para mantenerse ocupados y felices.

Para empezar, llena la zona superior de la jaula con ramas naturales (las barras rectas de plástico o de espiga pueden dañar sus patas a largo plazo). A continuación, añade muchos juguetes coloridos y divertidos para los loros, asegurándote de dejar suficiente espacio para volar en el centro.

Loro kakariki pío (género Cyanoramphus).

Enriquecimiento para kakarikis

La vida social

Si dejas a tu kakariki solo y sin estimulación mental, sufrirá. Estos periquitos son muy sociables y si trabajas fuera de casa como la mayoría de nosotros, el tuyo apreciará mucho un amigo. Si vas a dejar al tuyo viviendo solo, debes poder pasar una buena parte del día con él.

Pasa mucho tiempo con tu(s) kakariki(s). A los loros domesticos les encantará seguirte por la casa y ver qué haces. También puedes aprovechar el tiempo de entrenamiento para enseñarles unos trucos útiles, o simplemente dejar que tu kakariki se siente en tu cabeza o en tu hombro mientras veis una película.

Otras actividades

Aparte del aspecto social, un kakariki también debe tener otras oportunidades para entretenerse. Déjalo salir de su jaula todo lo que puedas: el ejercicio también ayudará a prevenir la obesidad, un gran asesino silencioso de los loros mascotas. Puedes instalar una zona de juego en la parte superior de la jaula, incluyendo unas ramas, cuencos de comida y juguetes.

Hablando de juguetes, la jaula de tu kakariki debe estar llena de ellos, sobre todo si pasa mucho tiempo dentro. Les encantan los objetos coloridos que pueden masticar y destruir. Cada loro tiene sus propias preferencias en cuanto a juguetes, así que prueba cosas diferentes.

Asegúrate de rotar los juguetes con regularidad para que sigan siendo emocionantes, y no tengas miedo de añadir objetos adicionales como ramas frescas o juguetes de fabricación propia.

Una gran oportunidad de enriquecer la vida de tu loro es el forrajeo. Tu kakariki pasará naturalmente gran parte de su día buscando comida, averiguando cómo abrir las semillas e intentando arrancar sabrosos bocados de los lugares de difícil acceso. Así que, ¿por qué ibas a echarle la comida en un cuenco y listo? Prueba con los juguetes de forrajeo o coloca un recipiente en que el pájaro tenga que buscar un poco para conseguir su comida.

Periquito Cyanoramphus pío (verde, amarillo y rojo).

El temperamento del kakariki

Los kakarikis no son los loros mascotas más populares, pero son comunes. Esta especie funciona bien en las pajareras grandes en el exterior, pero también es estupenda para quienes les gusta tener a sus loros dentro de casa. ¡Son muy divertidos!

Si añades un kakariki a tu familia, podrás contar con un pájaro animado, curioso, fácil de adiestrar y generalmente amistoso (aunque parte de esto depende de la socialización). Sus travesuras son infaliblemente divertidas, y aunque no suelen ser excesivamente mimosos, disfrutarás mucho con uno o varios de estos periquitos en casa.

No tienes que preocuparte de que tu kakariki se apegue a un solo miembro de la familia: tienen mucho cariño para repartir, lo que los convierte en excelentes mascotas familiares. Son adecuados como primeros loros siempre que te asegures de investigar un poco antes de comprar uno.

¿Los kakarikis son ruidosos?

Si quieres tener uno como mascota, es importante tener en cuenta que todos los loros hacen ruido. Es la forma en que se comunican naturalmente entre ellos mientras la bandada está dispersa. Sin embargo, aunque los kakarikis no están en la lista de los pájaros más silenciosos como mascotas, tampoco son los más ruidosos entre los loros.

Los entusiastas de kakarikis suelen mencionar que les gusta el parloteo y los silbidos habituales de sus pájaros. Sus ruidos no suelen ser realmente molestos.

¿El kakariki habla?

¡Sí! Tu kakariki no adquirirá el vocabulario de un yaco o Amazonas, pero estos periquitos sí que pueden aprender a imitar algunas palabras y ruidos.

Con un poco de paciencia y mucha repetición, puedes enseñar al tuyo unos cuantos silbidos y frases cortas.

Seguridad y prevención de riesgos

Como el kakariki es un pájaro activo y curioso, por desgracia también suele meterse en líos. Tomar medidas para evitar los accidentes y estar preparado en caso de que se produzcan puede ser la clave para evitar lesiones o incluso la muerte.

Aquí tienes algunas cosas que debes tener en cuenta:

  • Los loros como los kakarikis tienen pulmones muy sensibles. Cualquier habitación a la que tengan acceso debe estar 100% libre de CUALQUIER producto perfumado, así como de humo, utensilios de cocina antiadherentes y otros elementos que puedan emitir cualquier tipo de vapor.
  • Cualquier habitación a la que tenga acceso tu kakariki debe estar 100% segura para los loros. Las ventanas deben estar siempre cerradas. Aleja las plantas de interior tóxicas, esconde los cables, apaga los ventiladores de techo y quita cualquier otra cosa que creas que puede causar problemas.

    No dejes que tu pájaro se relacione con otras mascotas, como gatos o perros.
  • Debes llevar a tu kakariki a una revisión veterinaria después de traerlo a casa y repetirla cada año. Busca un veterinario especializado en aves y ten a mano su número para urgencias.
  • Deberías ser capaz de reconocer las señales de las enfermedades y lesiones en un loro. Tener las plumas hinchadas, rechazar la comida, estornudar, estar letárgico, perder plumas, etc. son cosas que requieren una llamada inmediata al veterinario.

Si tienes más preguntas sobre los cuidados del kakariki o si quieres compartir tus propias experiencias con estos encantadores periquitos neozelandeses, ¡no dudes en dejar un comentario abajo!

Elliott, G. P., Dilks, P. J., & O’Donnell, C. F. (1996). The ecology of yellow‐crowned parakeets (Cyanoramphus auriceps) in Nothofagus forest in Fiordland, New Zealand. New Zealand journal of zoology23(3), 249-265.

Greene, T. C. (1998). Foraging ecology of the red-crowned parakeet (Cyanoramphus novaezelandiae novaezelandiae) and yellow-crowned parakeet (C. auriceps auriceps) on Little Barrier Island, Hauraki Gulf, New Zealand. New Zealand Journal of Ecology, 161-171.

Ortiz-Catedral, L., McInnes, K., Hauber, M. E., & Brunton, D. H. (2009). First report of beak and feather disease virus (BFDV) in wild Red-fronted Parakeets (Cyanoramphus novaezelandiae) in New Zealand. Emu109(3), 244-247.

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